miércoles, 10 de septiembre de 2008

El SPD regresa al futuro...

La noticia de la semana fue el denominado "golpe de estado" dentro de la cúpula del SPD. El largamente cuestionado jefe del partido, Kurt Beck, fue apartado el pasado fin de semana por la vieja guardia socialdemócrata alemana. Un golpe que huele al ex canciller socialdemócrata Gehrard Schröder y a su maldecida (por parte de la sociedad alemana) Agenda 2010 (el programa de recortes sociales puesto en marcha en 2003 para frenar la galopante crisis económica que sufría Alemania).

Un regreso al futuro con el que la cúpula del SPD busca encarar con garantías las elecciones federales que se celebrarán el próximo septiembre de 2009. Indiscutible era la falta de liderazgo y carisma del depuesto Beck (algunos le llamaban con muy mala intención "osito de peluche"), pero cuesta pensar que la nueva pareja dirigente, Müntefering y Frank-Walter Steinmeir (como jefe de partido y candidato a canciller respectivamente) vayan a ser capaces de vencer a la CDU de Angela Merkel en septiembre de 2009 (y eso teniendo en cuenta el descarte de una posible reedición de la Gran Coalición para la próxima legislatura).

El partido de La Izquierda (coalición de postcomunistas del Este de Alemania y de descontentos socialdemócrata del ala izquierda del SPD) parece ser el más beneficiado por este golpe de timón en el seno de la socialdemocracia alemana. Die Linke se ha hecho fuerte en el Este de Alemania y comienza a asaltar algunos Estados en el oeste. En la presentación del nuevo dúo socialdemócrata el pasado lunes en la casa de Willy Brandt, Müntfering descartó "definitivamente" una posible coalición con La Izquierda en el Parlamento Federal tras las elecciones. Nunca digas de este agua no beberé, más aún cuando los votantes socialdemócratas alemanes más escorados a la izquierda no parecen tener nada claro su voto para el SPD.

Sea como sea, el juego de coaliciones entre los cinco partidos de ámbito federal alemán será muy divertido antes, durante y después de los comicios de septiembre de 2009. De alguna forma, todo esto me recuerda al ecosistema político catalán. Si la política alemana alcanza los tintes surrealistas de Cataluña, sin duda reiremos a más no poder...

1 comentario:

Paul dijo...

Esperamos que el nivel de sentimientos nacionalistas en Alemania nunca lleguen a ser tan altos como los que se observan en el comportamiento de unos Catalanes.

Ah mierda, qué estoy contando!? ya pasó!

... disculpa, para volver al tema y para ir en serio por un segundo, estoy totalmente de acuerdo que por lo visto el rechazo de la posibilidad de trabajar con Die Linke por parte del SPD es bien peligroso para ellos en cuanto a las próximas elecciones. Huele a orgullo, pero estoy un poquiño fuera del tema.