domingo, 19 de mayo de 2013

La otra vida de Angela Merkel

A pocos meses de las próximas elecciones federales alemanas, y cuando medios europeos e internacionales ponen en duda la política económica impulsada por la canciller alemana en la UE, sus asesores quieren mostrar una cara más amable de Angela Merkel. Su presencia el pasado domingo en la proyección de la película «Die Legende von Paul und Paula» (La leyenda de Paul y Paula), filme de culto de la década de los 70 en la República Democrática Alemana (RDA), es un ejemplo de ese giro en la política de comunicación de la Cancillería. 

Tras la proyección en la Filmoteca de Berlín, Merkel, acompañada por su marido, respondió a algunas preguntas del público, y el debate sobre su papel en la extinta Alemania socialista se coló de lleno en el coloquio. «Lo importante para mí es que nunca oculté nada», respondió la canciller a una pregunta sobre su posición de responsable cultural de las juventudes socialistas del régimen germanooriental cuya afiliación era algo común entre los jóvenes de la RDA. 

El debate sobre el pasado de Merkel en la Alemania socialista se ha reavivado esta semana con la publicación de «La primera vida de Angela M.», libro escrito por los periodistas Ralf Georg Reuth y Günther Lachmann. Los dos autores trabajan, por cierto, para la editorial Axel Springer, una de los mayores de Europa y dueña de los diarios alemanes «Die Welt» y «Bild», de línea conservadora y, en ocasiones, populista y de cierta tendencia nacionalista.

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lunes, 29 de abril de 2013

¿Es México un Estado de derecho?

La política de seguridad del ex presidente mexicano Felipe Calderón (del conservador Partido de Acción Nacional, PAN) ha llevado al país americano “a la crisis más profunda en materia de desapariciones forzadas que se haya producido en América Latina en las últimas décadas”. Ésta es la dura afirmación que vierte la organización Human Rights Watch (HRW) en su reciente informe “Los desaparecidos de México. El persistente costo de una crisis ignorada”, según el cual hay indicios que sustentan la sospecha de que miles de civiles fueron desaparecidos por soldados y policías mexicanos durante la Administración Calderón (2006-2012). 

El informe de la organización estadounidense parece confirmar lo que era un secreto a voces durante los últimos meses del sexenio anterior: que la guerra contra el narco impulsada por Calderón fue un estrepitoso fracaso no sólo porque no consiguió reducir la violencia del crimen organizado, sino también porque aumentó exponencialmente el número de violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad. 

Tras la llegada a la presidencia el pasado diciembre de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la cifra oficial de muertos en el marco de esa guerra fallida ya asciende a más de 70.000. Así lo confirmó recientemente el secretario de Gobernación (Ministerio de Interior), Miguel Ángel Osorio Chong. La cifra de personas desaparecidas entre 2006 y 2012 asciende además a 27.000. 

Criminalización de las víctimas 

Las acusaciones del informe de HRW, así como las cifras de muertos y desaparecidos, hacen inevitable la comparación entre México y las dictaduras militares del cono sur como la argentina o la chilena. Igualmente inevitable es la siguiente pregunta: ¿es México actualmente un verdadero Estado de derecho? 

“México es un Estado de leyes sin justicia, un país donde hay muchas leyes y en el que sí puedes tener acceso a la justicia, pero ese acceso no es igualitario”, afirma Daniel Zapico, coordinador de Amnistía Internacional México, que publicará un informe similar al de HRW en los próximos meses. La decisión de Calderón de sacar al Ejército a las calles tomada aumentó las denuncias de torturas y asesinatos sumarios cometidos por las fuerzas de seguridad. ¿Cuál fue la reacción del Gobierno de Calderón? “El discurso oficial afirmaba que todas las víctimas de la violencia estatal eran narcotraficantes o colaboradores del crimen organizado”, apunta el coordinador de Amnistía Internacional. 

Esa criminalización de las víctimas civiles de la violencia estatal no es nueva. Viene siendo denunciada desde hace tiempo por asociaciones civiles como el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad del poeta Javier Sicilia, así como por académicos como Günther Maihold, del prestigioso Colegio de México. Para Maihold, “el movimiento encabezado por Sicilia intenta dignificar a las víctimas consideradas en el discurso oficial como bajas colaterales, que las autoridades niegan al señalar que la guerra del narco solamente está implicando muertes entre los integrantes de los grupos criminales. Esta implícita criminalización de las víctimas civiles es la que ha impulsado a los familiares a movilizarse en contra de una comunicación oficial de la violencia que no respeta la integridad de las personas.”

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domingo, 21 de abril de 2013

El liderazgo de Merkel, inmune a la crisis

La última encuesta de valoración de los políticos alemanes publicada por el canal de televisión público ARD no deja lugar a dudas: la canciller Angela Merkel (de la Unión Cristianodemócrata, CDU) sigue siendo la figura política mejor valorada por los ciudadanos alemanes. Ello pese a las consecuencias negativas que la estrategia de austeridad defendida a capa y espada por su Gobierno está teniendo para el viejo continente. Ni siquiera la economía de Alemania parece escapar ya a las consecuencias de lo que algunos analistas han bautizado como «austericidio». 

Así lo apunta el informe publicado el pasado jueves por los principales institutos económicos del país: confeccionado por encargo del Ministerio de Economía alemán, el documento prevé que Alemania crezca un 0,8% a lo largo del presente año. El anterior informe de este grupo de expertos vaticinó un crecimiento del 1% el pasado otoño. A pesar de que las previsiones de esos institutos económicos se muestran más optimista respecto a 2014 (con un crecimiento cercano al 2 por ciento), las exportaciones germanas, principal indicador de la marcha de la mayor economía europea, son la prueba del algodón.

Los productos made in germany han visto como su salida a los mercados exteriores disminuía (con puntuales recuperaciones) paulatinamente durante los dos últimos años. Así las cosas, cuando acabe 2013 Alemania habrá exportado previsiblemente menos de la mitad de lo que exportó el año pasado.

El repunte de la crisis en la Eurozona, unido al relativo débil crecimiento chino y las persistentes dudas sobre la economía estadounidense, ha frenado visiblemente las exportaciones alemanas. No en vano, y como confirma el mismo informe económico encargado por el Gobierno alemán, al cierre de 2013 «las importaciones podrían haber crecido ligeramente más que las exportaciones, con lo que el crecimiento del PIB será producto de la demanda interna». Algo poco habitual en un país históricamente acostumbrado a balanzas comerciales holgadamente positivas.

Con todo, y como demuestran la valoración de los líderes políticos y los sondeos de intención de voto, el discurso de Merkel cala con éxito en el corazón de la sociedad alemana. En ese sentido, no es casualidad que la segunda figura mejor valorada sea Wolfgang Schäuble (también de la Unión Cristianodemócrata, CDU), el Ministro de Finanzas de Merkel y el «amo de llaves» de la caja pública alemana.

martes, 19 de febrero de 2013

'No': sobre el pasado reciente y el presente de Chile

Ya acabó el torbellino cinematográfico de alfombra roja y programa inabarcable de la Berlinale, con sus alabanzas y críticas habituales, casi ya cíclicas. Tengo la sensación de que no hay puntos medios: o eres un absoluto amante o un convencido detractor del festival de cine de Berlín. Si yo me tuviera que decidir por alguno de los dos grupos, sin duda me encuadraría en el segundo. Me cansa la Berlinale. Este año conseguí lo que parece imposible en una ciudad donde el festival se hace presente hasta la saciedad: no ver ni una sola película por voluntad propia y no por falta de entradas.

Sin embargo, sí tuve la oportunidad de cubrir el estreno de 'No' en Alemania, celebrado apenas unos días antes del arranque de la Berlinale. 'No' es la última película del director chileno Pablo Larraín, quien esta vez ha contado con el famosísimo actor mexicano Gael García Bernal. 'No' es una crónica histórica en clave de ficción y basada en hechos reales sobre la campaña electoral previa al referéndum celebrado en Chile en 1988: una consulta impulsada por la propia dictadura militar de Augusto Pinochet quien pretendía así darle un barniz democrático a la transición que la coyuntura histórica e internacional le impuso al dictador chileno.

La última película de Larraín, que culmina una trilogía sobre la dictadura pinochetista ('Postmortem' y 'Tony Manero' son las dos primeras entregas), consigue recrear con atino el ambiente que se respiró en Chile aquellos días tanto desde el guión como desde la técnica. Además, Larraín da en la tecla que más duele en países iberoamericanos como Chile, Argentina o España, con dictaduras que marcan a fuego su historia reciente: el director nos recuerda como las sociedades y poderes fácticos de países como los mencionados pasan de puntillas sobre las concesiones que hubo que hacer a los dictadores, en ocasiones también genocidas (como en el caso de Francisco Franco), para acceder a las mieles de las democracias representativas y neoliberales.

Larraín lo dijo alto y claro ante la cámara con la que hice el reportaje para el canal en español de la televisión internacional alemana Deutsche Welle: "Pinochet murió libre y millonario".